El análisis de datos es uno de los nuevos recursos que todas las empresas deben dominar en la actualidad. Puedes ver cómo la información se está convirtiendo, precisamente, en el principal valor que puede atesorar una marca. ¿El motivo? Que resulta de ayuda para todo. Incluso para tomar decisiones. Te lo explicamos.

Los tipos de datos

Para empezar, habrás de diferenciar entre los tipos de datos y sus clases de análisis.

Datos estructurados: se trata de archivos con formato de texto que se encuentran en la propia base de datos de las empresas. Es decir: serían todos aquellos elementos que se pueden interpretar y entender de manera ordenada y están perfectamente almacenados.

Datos desestructurados: curiosamente, más de la mitad de la información de una marca, está formada por datos desestructurados. Principalmente, no tienen una estructura propia que pueda definirse o entenderse a simple vista. Se trata de información que no ha sido ordenada por ningún patrón.

En cuanto al análisis, también habría que mencionar dos: el cuantitativo y el cualitativo.

Análisis cuantitativo: es el objetivo, el que se basa en datos, estadísticas y números para sostener una opinión u otra.

Análisis cualitativo: por otro lado, mide patrones objetivos o individuales sin una significación estadística. Con todo, pese a tener una escasa objetividad teórica, es especialmente útil para entender algunos problemas.

El análisis en la toma de decisiones

Para empezar, habría que conseguir que todos los datos de una empresa fuesen estructurados. Este es un paso que se está encargando de conseguir la transformación digital. Actualmente, existen programas que te pueden ayudar a sistematizar buena parte de la información que recibe tu marca, de manera que todo ese vacío de datos sin sentido pueda ir teniendo un orden.

A partir de ahí, tienes que utilizar análisis cuantitativos del tipo big data para extraer el máximo posible de información. Qué funciona y qué no lo hace en tu negocio. Qué perspectiva es rentable, servicio te sale caro y posibles clientes puedes llegar a conseguir.

Principalmente, se trata de basarte en datos objetivos de análisis profundo para saber qué pautas estratégicas son las mejores en tu empresa. Ahora bien, el análisis cualitativo tiene también su parte de importancia en esto. Puedes tener impresiones o ideas y observar su fiabilidad dentro de los análisis cuantitativos. Es decir, aplicando técnicas de minería de datos a la información desordenada hasta dar con datos concretos que puedan representar una posibilidad o idea para tu negocio.

En conclusión, el análisis de datos permite construir una base objetiva cargada de información a partir de la cual tomar decisiones de un tipo u otro. Eso sí, es necesario, primero, disponer de sistemas que te garanticen una lectura objetiva y ordenada de toda la masa de información que tengas.

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El análisis de datos es uno de los nuevos recursos que todas las empresas deben dominar en la actualidad. Puedes ver cómo la información se está convirtiendo, precisamente, en el principal valor que puede atesorar una marca. ¿El motivo? Que resulta de ayuda para todo. Incluso para tomar decisiones. Te lo explicamos.
Los tipos de datos

Para empezar, habrás de diferenciar entre los tipos de datos y sus clases de análisis.

Datos estructurados: se trata de archivos con formato de texto que se encuentran en la propia base de datos de las empresas. Es decir: serían todos aquellos elementos que se pueden interpretar y entender de manera ordenada y están perfectamente almacenados.

Datos desestructurados: curiosamente, más de la mitad de la información de una marca, está formada por datos desestructurados. Principalmente, no tienen una estructura propia que pueda definirse o entenderse a simple vista. Se trata de información que no ha sido ordenada por ningún patrón.

En cuanto al análisis, también habría que mencionar dos: el cuantitativo y el cualitativo.

– Análisis cuantitativo: es el objetivo, el que se basa en datos, estadísticas y números para sostener una opinión u otra.

– Análisis cualitativo: por otro lado, mide patrones objetivos o individuales sin una significación estadística. Con todo, pese a tener una escasa objetividad teórica, es especialmente útil para entender algunos problemas.
El análisis en la toma de decisiones

Para empezar, habría que conseguir que todos los datos de una empresa fuesen estructurados. Este es un paso que se está encargando de conseguir la transformación digital. Actualmente, existen programas que te pueden ayudar a sistematizar buena parte de la información que recibe tu marca, de manera que todo ese vacío de datos sin sentido pueda ir teniendo un orden.

A partir de ahí, tienes que utilizar análisis cuantitativos del tipo big data para extraer el máximo posible de información. Qué funciona y qué no lo hace en tu negocio. Qué perspectiva es rentable, servicio te sale caro y posibles clientes puedes llegar a conseguir.

Principalmente, se trata de basarte en datos objetivos de análisis profundo para saber qué pautas estratégicas son las mejores en tu empresa. Ahora bien, el análisis cualitativo tiene también su parte de importancia en esto. Puedes tener impresiones o ideas y observar su fiabilidad dentro de los análisis cuantitativos. Es decir, aplicando técnicas de minería de datos a la información desordenada hasta dar con datos concretos que puedan representar una posibilidad o idea para tu negocio.

En conclusión, el análisis de datos permite construir una base objetiva cargada de información a partir de la cual tomar decisiones de un tipo u otro. Eso sí, es necesario, primero, disponer de sistemas que te garanticen una lectura objetiva y ordenada de toda la masa de información que tengas.

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10 Mayo 2018